TEMA DEL MES FEBRERO 2016

 

 

                                                                                              SECCION      A

Intimidad y sexualidad

La intimidad supone aceptación, confianza y la ternura


Por: Dora Tobar, PHD | Fuente: Por tu matrimonio



La característica esencial del amor matrimonial es su condición de entrega total de la vida, con el propósito de constituir una comunidad de personas que se dan mutua seguridad, placer, compañía, consuelo y apoyo. Por eso el tipo de intimidad que esta entrega establece incluye la donación libre y gozosa de nuestros cuerpos a través de la intimidad sexual, pero no se  limita sólo a ella. Es más, el grado de complementariedad y beneficios de la sexualidad tiene que ver con el grado de intimidad que la pareja ha alcanzado en los diferentes aspectos de su vida. Esto es, con el grado de comunicación, de confianza, de respeto, de trato delicado y con la solidaridad y mutuo apoyo en su convivencia diaria.

Se puede por eso decir que, a excepción de las limitaciones que a veces una enfermedad o una disfunción biológica pueda traer a la vida sexual, la gran mayoría de los problemas que afrontan las parejas en la cama, tiene que ver con su intimidad en la vida diaria. Así por ejemplo, es muy difícil que la esposa se sienta atraída y dispuesta a dar todo de sí en la noche, a un esposo que durante el día no ha hecho más que criticarla u ofenderla, o que la vio cansada y no le dio una mano en las tareas de la casa.

La mayoría de los problemas que afrontan las parejas en la cama, tiene que ver con su intimidad o trato en la vida diaria

Para mejorar el nivel de intimidad, una pareja debe por eso tener en cuenta, al menos  lo siguiente:

La intimidad supone aceptación: Aceptamos a nuestro cónyuge cuando le hacemos sentir que, aún sabiendo sus defectos y limitaciones, tanto de carácter como físicos,  ella o él, es la persona más importante en nuestras vidas y que por eso, puede contar siempre con nosotros. Esto lo demostramos a través de la atención con la cual escuchamos, a través de las palabras de consuelo que le damos, a través del interés y preocupación que manifestamos por saber cómo se siente la otra persona, y por la forma como, aún cuando manifestamos nuestros desacuerdos, lo hacemos sin juzgar las intenciones del otro.
La intimidad supone confianza: la confianza no es algo que se pueda exigir sino una realidad que nace espontáneamente entre dos que se sienten aceptados. Pero la confianza se puede cultivar. Para ello, es preciso partir de un acto de fe fundamental: creer que en ningún momento el otro tiene la intención explícita de ofendernos o hacernos daño. Esta actitud de confianza en las buenas intenciones del otro y en su bondad fundamental es decisiva para que se de un diálogo abierto entre las parejas, tanto a nivel de las diferencias de opinión o modos de actuar, como sobre las preferencias que tenemos a nivel íntimo.
La falta de confianza puede en cambio obstaculizar todos los niveles de comunicación tanto emocionales como corporales. Conozco por ejemplo parejas que se sienten muy incómodas en la intimidad porque su cónyuge tiene mal aliento y tiene pena de decírselo. Esto la ha llevado a desarrollar un gran desgano y fastidio por la sexualidad y su esposo no sabe lo que pasa y piensa que ya no lo quieren.
Gracias a la confianza las parejas deben poder decirse qué caricia les agrada más y cuál en cambio no les agrada o les satisface. En pocas palabras, la confianza crea la complicidad y amistad que se requiere entre dos buenos amantes y que los hace compañeros para siempre.
Esa confianza debe poder dar igualmente a la pareja la libertad tanto de poder sugerir tener una relación como poder negarse a ella porque no se siente con ganas de hacerlo, sin que esto lleve al otro a pensar que lo están rechazando o que no lo aman.



Y cuando, con el paso de los años, la intimidad sexual no sea la que prime, la confianza puede mantener en la pareja el grado de unidad gracias al cual se experimenta que no hay secretos entre los dos; que con el cónyuge se pueden abordar aun los temas más difíciles como sentimientos respecto de la relación con su familia, o los problemas de trabajo, incluso nuestros dilemas de conciencia.

La intimidad supone la ternura. La ternura se compone de gestos o palabras generosas con las cuales una persona acaricia no sólo el cuerpo sino también el alma de la otra persona. Es decir, son esas miradas de admiración, esa guiñada de ojo que le levanta el ánimo a nuestro cónyuge; son las flores con las cuales queremos decirle a alguien: “Hoy pensé especialmente en ti”; es el abrazo de consuelo o de compañía con que recibimos a nuestra pareja después de un día de trabajo. Pueden ser también los “piropos” o frases de halago que, aunque pase el tiempo y el espejo  deje ver el deterioro, hagan sentir a nuestra pareja que la seguimos admirando y amando. En fin, el poder de la ternura es tal, que podemos decir que es el mayor y mejor afrodisíaco, no sólo porque motiva a las caricias, sino porque mantiene a la pareja enamorados.
 Por todo esto es claro que “hacer el amor” es mucho más que ir a la cama. Es desarrollar en todos los aspectos de la comunicación y convivencia las posibilidades de entrega e intimidad de las cuales Dios nos ha hecho capaces, y que con su gracia podemos siempre mejorar.

Más sobre este tema se puede ver en: Alba Liliana Jaramillo, Las soluciones que buscas/ en lo sexual. Lecturas que pueden ayudar: Zig Ziglar , Cómo hacer que el romance no muera con el matrimonio. Ed. Norma, 1991; Hendrix Harville Amigos y amantes: la relación de pareja ideal. Editorial Norma 1991

 

_____________________________________________________________________________________________________SECCION 1-A

 

A los doce años tenía muy claro que podía tener relaciones, que solo debía cuidarme

 

Lo cierto es que toda esta enseñanza recibida sobre los condones y anticonceptivos sembró en mí la idea del libertinaje, que el sexo era meramente placer y que no tenía de qué avergonzarme si lo hacía a mis doce años


Por: R. T. | Fuente: La opci?



Recuerdo el día que mi profesor de segundo grado (yo tenía 7 años) nos explicó cómo era que veníamos al mundo. Sudaba muchísimo y parecía un poco nervioso, buscando la mejor manera de explicarnos cómo sucedían las relaciones sexuales entre nuestros padres, de las cuales nosotros éramos el fruto.

A los ocho años ya escuchaba sobre los métodos anticonceptivos. Aunque no entendía muy bien sobre las relaciones sexuales, ya sabía que debía cuidarme con esas pastillas o condones aunque no me importaba mucho porque aun estaba muy pequeña para esas cosas. Pero poco a poco el bombardeo crecía.

Recuerdo que cuando estaba en tercer grado mi hermano mayor por tres años (sexto grado) tenía que hacer un trabajo extenso sobre los métodos anticonceptivos. Para su trabajo buscó muchos recortes y publicidad, e incluso le pidió a mi papá que le regalara un condón para pegarlo en su trabajo. Me hicieron creer que todo esto era tan bueno como decirle “no” a las drogas.
A los diez años, y sin aún entender bien esto de las relaciones sexuales, yo ya sabía que si no me “cuidaba” podía tomar una “pastilla del día siguiente”. De cualquier forma, no usar un condón provocaría que quedara embarazada y con ello arruinaría mi vida.

Finalmente, al entrar en la adolescencia (a los 12), todo empezó a complicarse para mí. Tenía muy claro que podía tener relaciones pero solo debía cuidarme. Era algo muy natural, y me parecían sumamente estúpidas las chicas que salían embarazadas cuando había tantas formas de impedirlo.

Mis papás estaban de acuerdo con los métodos anticonceptivos y nos hablaban de ellos como algo positivo. Parecía que se sentían como si estuvieran salvándonos la vida y a mi hermano le regalaban condones. Conmigo y mis hermanas se mostraban un poco más recelosos por ser mujeres. Lo cierto es que toda esta enseñanza recibida sobre los condones y anticonceptivos sembró en mí la idea del libertinaje, que el sexo era meramente placer y que no tenía de qué avergonzarme si lo hacía a mis doce años.

En el colegio, en octavo grado (cuando tenía 13 años) nos dieron en el colegio una materia obligatoria por ley: “educación de la salud”. En ella nos explicaron sobre los métodos anticonceptivos, las enfermedades de transmisión sexual y lo malas que éstas podían ser si no nos protegíamos. Total, aunque yo ya pensaba que tener relaciones sexuales era algo natural en la adolescencia y que en algún momento “iba a suceder”, me daba miedo porque no quería enfermarme o “quedar embarazada” por un descuido o porque el condón falló. Con eso comenzó un gran temor hacia el sexo. Lo veía como algo bueno, deseable, pero peligroso a la vez. Comencé a sentir en mí misma el descontrol entre el miedo y los deseos, y tomaba mucho tiempo de mi día pensando en el placer que me podía proporcionar.

Para mis 14 años yo ya había tenido 3 enamorados. Todos los chicos fueron de mi misma edad. El primero a los 8, fue prácticamente un tonteo. El segundo fue a mis 13 y el siguiente a mis 14 años. Con estos dos últimos ya el tema del sexo era un tema común, pero no era algo que se hablara de frente. En ninguno de los casos cedí, porque no era algo serio. Sin embargo, no sé cómo hubiera reaccionado si me lo hubieran pedido de frente, como sé que a algunas chicas de esa edad ya sus enamorados se lo piden. Supongo que en mi caso se habría dado con el tiempo, pero en ese momento la lucha era solo conmigo misma, en mi mente y fantasía.

A esa edad (14 años) comencé a ir a clases de Primera Comunión y leyendo el Catecismo entendí que lo que estaba pensando no estaba bien. ¡Por primera vez escuchaba algo diferente, que me decía que no todo era tan bueno como nos hacían creer! Fue entonces que decidí intentar controlar mis pensamientos y acciones, pero el solo deseo no era suficiente. Era una lucha diaria conmigo misma y con mi cuerpo. Escuché de un hombre la anécdota de lo bien que se había sentido después de ofrecer rezar un Rosario diario a la Virgen. Yo comencé hacerlo y le pedí muchas fuerzas y control. A la semana me sentía totalmente diferente, ya no era una lucha sino una motivación, fue como si la Virgen María me hubiera bañado de su pureza y castidad.
La castidad no es solo abstenerse ni reprimirse, sino vivir en Dios la grandiosidad de la pureza. Es una sensación indescriptible donde solo cabe la idea de un amor puro y verdaderamente libre, tus pensamientos son diferentes porque de lo físico pasas a lo emocional. El noviazgo ya no es “esa cosa que me puede perjudicar” sino una relación respetuosa que nos puede hacer madurar tanto a él como a mí.

La larga explicación que les he dado sobre el efecto que causó en mí la temprana explicación sobre los métodos anticonceptivos y “su uso imprescindible” no es para que se enteren de mi vida, sinopara que entiendan el daño que nos puede causar a los niños y adolescentes cuando se nos “informa” sobre estas cosas aun sin decir “ten sexo” y sin darnos una orientación moral adecuada. La educación sexual que se nos imparte ya desde niños, en un afán de prevenir embarazos no deseados y ETS, lo que causan son más casos de embarazos indeseados y una mayor propagación de las ETS por el aumento de la actividad sexual entre los jóvenes.

Es evidente que al darnos un condón o una pastilla no nos están diciendo “espera”, sino que nos están diciendo: “ten sexo, no importa esperar, solo cuídate”. Ante este condicionamiento de los niños y adolescentes, es nuestra responsabilidad ofrecerles otra perspectiva y ayudarlos desde pequeños a amar de verdad.

Acudamos a Dios y acobijémonos en el que él nos ayudara. Si fallan vuelvan a levantarse. El no se cansa de perdonarnos, no nos cansemos nosotros de pedir perdón. Dios tiene dispuesto a alguien para cada uno/a de nosotros, oren por esa persona aunque no la conozcan todavía o no sepan si el novio o novia que tiene es aquel con el que compartirán el resto de sus vidas.

Para mí la Virgen María es como un ejemplo a seguir como mujer. San José también fue un hombre puro que supo amar y respetar a su esposa, de él pueden conseguir mucha ayuda los chicos. La castidad puede ser difícil pero para mí se volvió mucho más fácil al ir de la mano de Jesús y la Virgen María. Si aun tienen dudas o sienten a veces que lo que están haciendo es tonto, pidan fortaleza que Dios: Él siempre está allí, en las buenas y en las malas. No dejen de orar y en verdad les recomiendo la oración del Rosario con mucha fe, ella los acompañara en este camino lo que sea necesario.

R. T., Venezuela, 19 años

 

 

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SECCION 2-A

Mi novio insiste en tener relaciones sexuales

No es posible decir te amo totalmente por cierto tiempo, mientras lo disfrutemos, mientras me complazca


Por: Yusi cervantes | Fuente: El observador



Mi novio insiste en que tengamos relaciones sexuales, dice que qué tiene de malo, que nos amamos, que no va a pasar nada… y yo le digo que no quiero, me pregunta por qué y no sé cómo explicarle. Yo lo hago porque es lo que me enseñaron mis padres, pero no entiendo bien las razones.

¿Podría ayudarme?

Basta con que tú no quieras para que tu novio deje de insistir. No es una guerra de argumentos. Si no quieres, aunque no tengas claras tus razones, es no, y punto. No te dejes presionar, pídele que te respete. Es como si alguien tiene un anillo muy valioso y un amigo le pide que se lo regale.

El amigo podrá dar todo tipo de razones para convencer al dueño del anillo, cosas como que me gusta mucho, lo deseo, me lo tienes que dar para probar que eres mi amigo… Pero el dueño del anillo no tiene necesidad de justificar su decisión de no regalar su anillo. No lo quiere dar y no lo hace. Y si por eso pierde al amigo, será señal de que no era un verdadero amigo. Pero vamos a tu pregunta.

Lo que el cuerpo expresa cuando las personas tienen relaciones sexuales es “me entrego a ti, te amo solamente a ti, te amo totalmente, te amo para siempre”. Nuestro cuerpo no es algo secundario, es parte esencial de nuestro ser persona. Si lo que expresamos con nuestro cuerpo no se corresponde a lo que realmente pensamos o sentimos, entonces estamos mintiendo y engañando, lo sepamos o no.

En las relaciones sexuales fuera del matrimonio esa expresión de entrega y amor total es falsa, porque no se corresponde a una situación de vida congruente con esa expresión. No es posible decir te amo totalmente por cierto tiempo, mientras lo disfrutemos, mientras me complazca.

Eso no es amor auténtico. Las personas pueden ser sinceras, es probable que en verdad estén tratando de crecer en el amor, pero al tener relaciones sexuales, sin darse cuenta están haciendo daño a su relación. Durante un noviazgo casto los novios saben que la relación puede terminar. No es algo que deseen, y si ocurre les va a doler, pero conocerse profundamente para saber si pueden y quieren tomar luego la decisión de unir sus vidas en matrimonio es precisamente uno de los objetivos del noviazgo.

Cuando comienzan a tener relaciones sexuales, junto con una intensidad difícil de manejar en esa etapa, se introducen a la relación mensajes falsos y contradictorios. El lenguaje del cuerpo les dice que se están entregando completamente, pero saben que esto puede terminar. Se convierten en objetos desechables. Se utilizan uno al otro para el mutuo placer.

Inconscientemente, degradan la imagen que tenían uno del otro. Hay otros puntos a considerar. Por ejemplo, durante el acto sexual nuestros cuerpos producen oxitocina, las mujeres más que los hombres.

Entre las funciones de esta hormona está la de provocar sentimientos de intimidad y unión. También los hombres, pero especialmente las mujeres se enamoran más, se vinculan más y hasta se apegan a la persona con quien tuvieron esa experiencia. Por eso los novios que han tenido relaciones sexuales sufren más cuando se separan y les resulta más difícil tomar la decisión, aunque esta sea necesaria. También hay hombres que se desencantan después de tener relaciones sexuales y se desprenden con cierta facilidad de la mujer, dejándolas desoladas. Tal vez por esto el índice de suicidio entre chicas adolescentes sexualmente activas es más alto que entre las que conservan la virginidad.

Por ser la sexualidad algo tan fuerte, tan intenso, cuando la pareja comienza a tener relaciones sexuales los otros aspectos de la relación pasan a un segundo plano. Ya no se comunican con tanta libertad como antes, se pierde la emoción de la espera, disminuye el desarrollo de formas creativas para expresar el amor.

Pero hay problemas más graves: se favorece la codependencia, aumenta el miedo de perder al otro, se confunde el amor con el deseo y la pasión. Es como si los novios se pusieran una venda en los ojos y ya no se pueden ver uno al otro con la claridad de antes. Por ejemplo, son menos capaces de terminar la relación pese a problemas de alcoholismo o infidelidad.

Hay más casos de violencia entre novios que tienen relaciones sexuales que entre los que no. Y para el futuro, los matrimonios de quienes tuvieron relaciones sexuales siendo novios tienen una tasa de divorcios mucho mayor que la de quienes no.

Hay que considerar también el tema del embarazo. Sin olvidar que todo hijo es una bendición, los novios deberían considerar antes de tener relaciones sexuales si están listos para ser padres. ¿Estás segura de que tu novio compartiría contigo plenamente la responsabilidad? ¿Educaría a su hijo con amor y madurez? ¿Tiene la capacidad de proveerlo de todo lo necesario? Podrán argumentar que se van a cuidar para no tener hijos (como si los niños fueran un peligro, pero ese es otro tema), sin embargo sabemos que no hay método anticonceptivo 100 por ciento eficaz y que el mandato de la naturaleza es que las relaciones sexuales generen nuevos individuos de esa especie. De modo que hagan lo que hagan, siempre existe la posibilidad de tener un hijo. Hay que tomar en cuenta también que los anticonceptivos hormonales ponen en riesgo la salud de la mujer y que una de sus funciones es abortiva, especialmente en el caso de la píldora del día siguiente. El diu es altamente abortivo además de dañino para la matriz. La eficacia del condón es baja. Se manejan muchas cifras, pero podríamos calcular que las fallas están entre el 10 y el 15 por ciento, pero si se le usa de manera inadecuada las fallas son mayores. Está también el tema de las enfermedades de transmisión sexual, las cuales están alarmantemente en aumento. El uso del condón disminuye el riesgo de contraer algunas, no las evita por completo; y no es útil para evitar otras.

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SECCION 3-A

 

 

 

Si quieres romper con tu novia,

acuéstate con ellaEntre las mujeres nacidas a finales de los años 60, se han separado en los primeros cinco años de matrimonio, entre las que cohabitaron previamente, una cuarta parte, y de las que se casaron directamente, sin cohabitación previa, algo menos del cuatro p


Por: Pedro Trevijano | Fuente: ReL



Cualquier persona que tenga un mínimo contacto con jóvenes sabe lo enormemente extendidas que están las relaciones prematrimoniales plenas entre los jóvenes. Las condiciones sociales, culturales y sobre todo ambientales, resultan hoy poco propicias para la castidad prematrimonial. La mayor parte de los jóvenes no han recibido una formación religiosa y moral adecuada y su educación sexual se ha reducido a una mera instrucción sobre cómo prevenir embarazos y enfermedades. Para mí no cabe la menor duda, y esa es mi experiencia de confesor desde hace muchos años, que las consecuencias de ello son sencillamente desastrosas.

En efecto desde el punto de vista religioso no hay que olvidar que “Dios es Amor” (1 Jn 4,8 y 16), y como el pecado es lo contrario al amor, lo que es pecado no favorece al amor ni lleva a la felicidad. Recordemos además que en Moral algo no es bueno o malo porque se mande o prohíba, sino que se manda porque es bueno y se prohíbe porque es malo. La Iglesia católica enseña que el sitio de las relaciones sexuales y de la plena comunión sexual es el matrimonio, pues “debe mantenerse en el cuadro del matrimonio todo acto genital humano” (Declaración de la Congregación para la Doctrina de la fe “Persona Humana”, nº 7). Además los novios “reservarán para el tiempo del matrimonio las manifestaciones de ternura específicas del amor conyugal” (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2350). Esta orientación moral parte del supuesto de que la relación entre los sexos sólo puede dar buen resultado cuando es veraz, cuando el lenguaje corporal es realmente expresión de una donación personal sin reservas. “En consecuencia la sexualidad, mediante la cual el hombre y la mujer se dan el uno al otro con los actos propios y exclusivos de los esposos, no es algo puramente biológico, sino que afecta el núcleo íntimo de la persona en cuanto tal” (Exhortación de san Juan Pablo II “Familiaris Consortio”, nº 11).

Desde un punto de vista humano, el quemar etapas no es conveniente. Estas experiencias sexuales, especialmente entre los jóvenes, corren el peligro de bloquear su desarrollo afectivo hacia la madurez. Al acostumbrarse a vivir la sexualidad al simple nivel del placer, uno se va haciendo progresivamente incapaz de experimentarla, incluso más tarde, como compromiso. Si el encuentro sexual es tan solo una búsqueda egocéntrica, impulsiva, uno se hace incapaz de sentirla como entrega y aceptación del otro, con lo que no logra vivirla como un proyecto amoroso y de fidelidad a largo plazo. Hay que hacer las cosas en su momento adecuado.

Las relaciones íntimas exigen un compromiso mutuo, porque cada persona entrega mucho de sí. La relación sexual completa debe expresar la presencia de un amor pleno, maduro, total y definitivo, y si no es así, no es correcta éticamente, pues un acto que es la máxima expresión posible de amor, no debe realizarse entre dos personas que, aunque estén unidas actualmente, todavía no han dado el paso de la entrega exclusiva. En el noviazgo el acto físico se realiza en el presente, mientras que la donación personal se llevará a cabo en el futuro: “me casaré contigo”.

La entrega prematrimonial no es plena, sólo parcial, quedándose fácilmente en simple satisfacción propia, por lo que no es raro que la amistad en la pareja no sólo no salga fortalecida, sino que quede dañada. Aunque aparentemente la convivencia previa parece que debería llevar a una mayor estabilidad del matrimonio, al saber ambos lo que es su vida en común, nos encontramos con que un estudio en España del Centro de Investigaciones Sociológicas (el CIS) titulado Encuesta sobre fecundidad y familia de 1995, confirmado por otros trabajos y estadísticas de Francia, Suecia y Estados Unidos, señala que entre las mujeres nacidas a finales de los años 60, se han separado en los primeros cinco años de matrimonio, entre las que cohabitaron previamente, una cuarta parte, y de las que se casaron directamente, sin cohabitación previa, algo menos del cuatro por ciento. Es decir, la cohabitación previa, con sus correspondientes relaciones sexuales, perjudica la estabilidad de la pareja y del futuro matrimonio.

Los motivos para ello son la inseguridad personal, el propio miedo al fracaso y a la soledad, el desconocimiento del sentido profundo del amor, y sobre todo una concepción discutible del matrimonio en la que está ausente la dimensión religiosa. Es una relación falta de compromiso, decisión y riesgo, que ignora o prescinde de la ayuda de la gracia, vicia sustancialmente el amor interpersonal, y hace que ante la más mínima dificultad, como no hay capacidad de sacrificio, se derrumbe la relación amorosa. En todo caso, no es precisamente un amor incondicional. Y es que “el amor humano no tolera la prueba. Exige un don total y definitivo de las personas entre sí” (Catecismo…, nº 2391).

Lo peor de este tipo de relación es que los novios, tanto ellos como ellas, tras haber tenido varias parejas con las que lo primero que han hecho es irse a la cama, se encuentran con que están llegando a determinada edad, sin pareja estable y ya sin posibilidades de formar una familia. A ese desastre les ha conducido esa concepción de la sexualidad que dice que ésta está al servicio del placer y no del amor, error que están pagando muy caro muchos de nuestros jóvenes actuales.

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SECCION 4-A


¿Cómo vivir la castidad?

¿Y cómo vivo la castidad en lo práctico, en lo cotidiano? ¿Qué implica concretamente?


Por: P. Jürgen Daum | Fuente: Temas de Iglesia



Quien hace la opción de vivir la castidad porque entiende que es lo mejor para él y para la mujer a la que ama, que ese es el camino para crecer y madurar en un amor auténtico, se encuentra ante una gran pregunta: ¿Y cómo vivo la castidad en lo práctico, en lo cotidiano? ¿Qué implica concretamente?

Para vivir la castidad lo primero es quererlo con firmeza. Desearlo con convicción y encontrar la motivación apropiada son fundamentales para la adquisición de la virtud de la castidad. En ese mismo sentido es importante que entiendas y estés convencido de que sí se puede vivir la castidad. Quien dice que es imposible, es porque no lo ha intentado seriamente o porque ni siquiera quiere intentarlo, y no porque él no quiera o no pueda, quiere decir que los demás tampoco pueden. En esto de intentar vivir la virtud de la castidad también se aplica aquello de que “querer es poder”.

La castidad ciertamente no se alcanza de la noche a la mañana, con solo quererlo y decidirlo. Requiere lucha y perseverancia en esa lucha. La castidad es una virtud, y nadie llega a ser un virtuoso sin esfuerzo, constancia, sacrificio, entrenamiento y mucha paciencia. No te desanimes jamás si fallas al primer intento, al segundo o al tercero. Lo importante es seguir intentando siempre de nuevo y nunca darte por vencido, nunca quedarte con la última experiencia de derrota.

Teniendo la decisión y con la convicción de que sí se puede, toca entrenarte. Como en las artes marciales, solo se puede alcanzar su perfecto dominio mediante técnicas, con un maestro que te enseñe y con la repetición diaria de ciertos movimientos y ejercicios. Recuerda que como en todo lo que requiere entrenamiento, también en el dominio de los propios deseos e impulsos sexuales por medio de la castidad, la repetición de actos virtuosos y la perseverancia son fundamentales.

Perseverar es nunca darse por vencido. Perseverar es ser un porfiado: si me caigo, ¡me vuelvo a poner de pie y vuelvo a la batalla! ¡Nada de quedarse tirado en el suelo luego de una caída! Perseverar implica ver la caída no como un fracaso, como la derrota final, sino como una oportunidad para aprender, para ser más inteligente en adelante y no cometer los mismos errores. Una caída no hace el final de la carrera. Es tan solo eso: un tropezón en el camino. Aunque falles, ¡el Señor siempre te ofrece una nueva oportunidad! Solo te pide que con humildad aceptes tu fragilidad, que aprendas de tus caídas y que vuelvas a la lucha apoyado en su fuerza.

 

CORTESIA DE CATHOLIC.NET / ILUMINA MI ALMA 2016

 

 

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SECCION 5-A

 

                                              PORNOGRAFÍA FLAGELÓ DE LA HUMANIDAD

 

 

MAURICIO GARCIA


Muchas veces al querer escribir un texto sobre el amor de DIOS y al ver nuestra sociedad como ha confundido dicha palabra, pues ya todo se lleva solo a lo corpóreo, a lo palpable a lo que temporalmente nos da un placer y a esto lo llamamos disque amor, pero por que todo se ha vuelto más fuerte en este sentido y profundizando, nos podemos dar cuenta que las relaciones interpersonales sexuales son cada día más importantes, donde se basa el amor y donde arranca un todo en la búsqueda del placer, el cual se ha fortalecido desde que la pornografía, empezó a ser algo más visto y aprobado por los seres humanos es decir donde la pornografía toma un papel importante en nuestras vidas intimas y se vuelve la instructora de nuestros comportamiento sexuales con nuestra pareja, donde se consume como quien consume un dulce y se empalaga de, el hasta mas no poder pues argumentamos “Dios nos quiere felices, o Dios creo el sexo y eso no es pecado”, donde vivimos en una sociedad donde nos vanagloriamos de que una compatriota nuestra es la actriz porno mejor pagada, donde las noticias le dan relevancia a dichos temas sin medir las consecuencias en las personas, las cuales si aún no se han adentrado en dicho tema se adentran y empiezan un camino hacia la perdición hacia la desgracia que muchas personas vivimos, por el consumo de dicho material el cual aunque muchas veces no se vea hace el daño inmenso que provoca en la vida de los seres humanos, creo que aún mas grande, que la droga, el alcohol, el cigarrillo u otro vicio, pues la cuestión de esto es que la sexualidad es una parte de nuestras vidas que se vive, para la procreación desde el placer y el amor verdadero de dos personas, pero por causa de la pornografía solo se busca el placer, el vivir una fijación hacia la búsqueda de nuestra propia satisfacción no importando lo que debamos hacer para ello, teniendo claro, como guía las películas pornográficas y los programas eróticos explícitos donde solo se viven fantasías sexuales, es decir donde solo se busca hacer algo que en la vida real pocas veces se logra una fantasía como el nombre lo dice, pero que simplemente se ve en una película y deseamos hacerlo con el que tenemos al lado y si esto no se logra ahí empieza el problema, pues nuestra fantasía se vuelve obsesión y la obsesión nos lleva a buscar un lugar donde podamos desarrollarnos en este campo, lo cual nos impulsa a un desastre cada vez más fuerte pues llegamos al punto de la infidelidad al buscar en otras personas estas fantasías a recurrir a la prostitución y a someternos a buscar un constante placer en la masturbación, que también se ha vuelto el medicamento para poder buscar un placer sin tener que recurrir de alguien, pero si recurriendo a la pornografía para poder sentir y vivir una fantasía donde nuestro placer es lleno de imágenes, que solo nos excitan y nos ayudan a esa búsqueda de placer, un placer que se vuelve desenfrenado y que solo nos lleva a una locura de buscar más y más de ver muchas veces o la mayoría de veces al otro como un objeto sexual, porque al recibir las imágenes que vemos en cada película pornográfica, crean en nosotros una fijación hacia las partes íntimas del otro, donde nunca veremos el rosto de la otra persona, sino las partes que simplemente nos darán un placer de una u otra manera, donde el recuerdo de cada imagen solo me lleva a soñar y a desnudar aquel que tengo al frente, donde ver una mujer voluptuosa andar por la calle, es un activador fuerte de ese deseo sexual que llevamos en nuestra mente y en nuestro corazón donde ver con morbosidad, decir palabras obscenas es el resultado de la aceptación de la pornografía en nuestra sociedad, como algo más de nuestro ocio, como algo que simplemente es un trabajo y es parte de la diversión humana, que tristeza que esto lo estemos viendo como algo normal, coma algo del desarrollo humano y no vemos el daño tan letal que está causando en nuestra sociedad, donde diariamente aumentan los abusos sexuales a cualquier nivel y decimos que es por un machismo marcado, por falta de cultura o que es un problema socio cultural, pero verdaderamente no vemos que es porque no queremos reconocer que la pornografía o la famosa libertad sexual está llevando a esta sociedad a una perdición sin freno pues, como somos seres sexuales debemos desarrollar todo nuestro potencial y volvimos la pornografía una escuela de enseñanza y la masturbación un camino para liberar el estrés y las relaciones sexuales la base de un buen noviazgo o un buen matrimonio, pero ya nos olvidamos de lo importante, de lo esencial del sentir espiritual de otro, del sentir más profundo, en el amor de un Dios que nos creó, no para ser utilizadores, ni utilizados, más bien para ser unidos en un amor verdadero que no se basa solo en un placer, sino en un sentir en la unidad y la paz del amor puro donde el otro me importa tanto como me importo yo, donde lo corporal pasa a un segundo plano y ya no veo al otro como mi juguete sexual, sino lo veo como aquel que en momentos difíciles a mi lado estará y me soportara en el amor y no me medirá por cuantos momentos de placer se le brindo sino cuanta comprensión me dio y le di en tiempos de resequedad en tiempos donde todo se vuelve nada y la vida no responde a la realidad de lo que soy es decir el placer no me responde al vacío que hay en mi corazón.
Por lo tanto hermanos la pornografía es un flagelo tan grande que aunque este mimetizada en el diario vivir con imágenes sugestivas en cada programa de televisión, cine, prensa o donde sea, con artículos donde solo se incita al placer, a una búsqueda incesante de satisfacer nuestros deseos y donde la infidelidad, la bigamia, el homosexualismo y otras cosas más son aceptadas pues lo importante es buscar mi felicidad por encima aun de los valores que aprendí. Detengámonos y pensemos si vale la pena seguir viviendo así o vale la pena querer buscar una unidad en el verdadero amor que se consigue en DIOS y no en los dioses que la sociedad nos participa y no invita adorar.
Que Dios abra nuestros sentido y nos demos cuenta cuan engañados estamos con estas cosas que el mundo nos vende y que como muertos vivientes nosotros los compramos y nos sepultamos más cada día.
El Señor nos bendiga y colme de amor y paz

 

ILUMINA MI ALMA 2016


LA EPIFANÍA DEL SEÑOR .... 

Por Católicos con Acción

 

 

“Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo».” Mt. 2, 1-2

Epifanía es una de esas palabras que vienen del griego y que todos los años por estas fechas se nos recuerda lo que quiere decir… Y cuyo significado tendemos a olvidar rápidamente, al menos en parte.

Epifanía significa “manifestación”. Se trata de la manifestación del Señor a todos los pueblos de la Tierra. Jesús había nacido como judío, como el Mesías de Israel; pero quiere dejar claro desde el principio que no ha venido sólo por ellos, sino que está aquí para todos. Y se manifiesta a los Reyes en representación de los pueblos gentiles: Reyes que le reconocen y le ofrecen regalos como verdadero Dios, verdadero Rey y verdadero Hombre.

Pero no es la única vez que Dios se manifiesta, toda la historia de la salvación es la historia de la manifestación de Dios a los hombres para su salvación. Porque no podemos olvidar el motivo por el que ocurre esta Epifanía: “Las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor y su gloria se verá sobre ti.” (Is. 60, 2). El Señor ha venido a traer luz, lo vemos en el prólogo del Evangelio según san Juan: “El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.” (Jn. 1, 9).

Sin embargo, aun conociendo a quien es la Luz, se es libre de rechazarle. ¿Qué es lo que hacen los sumos sacerdotes cuando los Reyes Magos van a preguntar a Herodes porque han averiguado que el rey de los judíos había nacido? ¿Salen corriendo a buscar al que sería su rey? Pues no; pero no porque no sepan quién es ni dónde está, responden muy correctamente que nace en Belén, lo podéis leer en el texto del Evangelio según san Mateo 2, 1-12. Saben que es el rey de los judíos. Saben dónde ha nacido. Y saben que ha nacido porque se lo han dicho los Magos… ¿Y qué hacen? NADA. Un clamoroso vacío. Informan y ya está.

Ahora nos toca a nosotros ser esa manifestación. O, al menos, su principio. Recordemos que tenemos un deber inexcusable que viene del propio Cristo: “Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos.” (Mt. 28, 19-20). También en el mandato que da al endemoniado de Mc. 5, 1-20, después de liberarle y que este quisiera seguirle: “Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido misericordia de ti.

Jesús nos envía para ser las estrellas que guíen a aquellos con los que nos encontremos. Y, como la estrella de los Reyes, tenemos que guiar hacia la Luz verdadera, es decir, hacia Jesucristo. La luz que podamos tener no es más que un reflejo de esa Luz, pero tiene que llevar a ella; esta es la parte del significado profundo de la Epifanía que tendemos a olvidar. ¡Qué bonito, que vienen los Reyes! Ya, claro. ¿Y después? ¿Como los sumos sacerdotes a los que pregunta Herodes?

“… Nuestro Señor se encarnó, para manifestarnos la voluntad del Padre. Y he aquí que, ya en la cuna, nos instruye. Jesucristo nos busca —con una vocación, que es vocación a la santidad— para consumar, con El, la Redención… ¿Dónde está el Rey? ¿No será que Jesús desea reinar, antes que nada en el corazón, en tu corazón? Por eso se hace Niño, porque ¿quién no ama a una criatura pequeña? ¿Dónde está el Rey? ¿Dónde está el Cristo, que el Espíritu Santo procura formar en nuestra alma? No puede estar en la soberbia que nos separa de Dios, no puede estar en la falta de caridad que nos aísla. Ahí no puede estar Cristo; ahí el hombre se queda solo…” (San Josemaría Escrivá de Balaguer)

Artículo escrito por nuestro colaborador y católico con acción Jorge Sáez Criadoc

Le pedí a Dios

 

 

Le pedí a Dios estar en primera fila ...
Él me colocó en el último lugar para que conociera la paciencia y la humildad. 

Le pedí ser el centro del mundo ...
Él me enseñó que la vanidad me aparta del centro de cualquier cosa. 

Le pedí Fama y gloria ...
pero Él me concedió sencillez y comprensión para que mi ego no fuera a herir a los demás. 

Le pedí a Dios un auto que viajara veloz ...
Él me concedió un paso firme por el sendero correcto para que no atropellara mis sentimientos. 

Le pedí Tener una mansión pero ...
Él me dio una pequeña casa llena de ternura y amor. 

Le pedí poseer dinero para tener muchos amigos pero ... Él me concedió algo mejor: me ofreció Su amistad no a cambio de mi dinero sino de mi sinceridad. 

Le Pedí a Dios poseer mucha belleza y sin embargo ...Él me dio sensibilidad y belleza espiritual para que no me sintiera más que los demás. 

Le pedí a Dios ser siempre feliz, pero ...
Él me hizo conocer la tristeza para que comprendiera que la vida no sólo esta compuesta de cosas bellas y para que tuviera compasión por el sufrimiento de los demás. 

Le pedí un carácter fuerte pero ... Él me concedió un corazón blando y un carácter pasivo para que pudiera amar y ayudar a los demás. 

Le pedí tener el mundo a mis pies pero ...
Él me hizo comprender que es mejor tener amigos en el corazón. 

Por todo eso Dios mío ... nunca me concedas todo lo que te pido ... concédeme lo que hasta hoy he tenido la dicha de poseer.

 

 

 

 

 

 

 

San Juan Pablo II

22 de octubre

Karol Józef Wojtyła, conocido como Juan Pablo II desde su elección al papado en octubre de

1978, nació en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kms. de Cracovia, el 18 de mayo de 1920.

Era el más pequeño de los tres hijos de Karol Wojtyła y Emilia Kaczorowska. Su madre falleció

en 1929. Su hermano mayor Edmund (médico) murió en 1932 y su padre (suboficial del ejército)

en 1941. Su hermana Olga murió antes de que naciera él.

Fue bautizado por el sacerdote Franciszek Zak el 20 de junio de 1920 en la Iglesia parroquial de

Wadowice; a los 9 años hizo la Primera Comunión, y a los 18 recibió la Confirmación. Terminados

los estudios de enseñanza media en la escuela Marcin Wadowita de Wadowice, se matriculó

en 1938 en la Universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro.

Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que

trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la

deportación a Alemania.

A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió las clases de formación del seminario

clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha.

Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del "Teatro Rapsódico", también clandestino.

Tras la segunda guerra mundial, continuó sus estudios en el seminario mayor de Cracovia,

nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación

sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946 de manos del Arzobispo Sapieha.

Seguidamente fue enviado a Roma, donde, bajo la dirección del dominico francés Garrigou-Lagrange,

se doctoró en 1948 en teología, con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de

San Juan de la Cruz (Doctrina de fide apud Sanctum Ioannem a Cruce). En aquel período

aprovechó sus vacaciones para ejercer el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos

de Francia, Bélgica y Holanda.

En 1948 volvió a Polonia, y fue vicario en diversas parroquias de Cracovia y capellán de

los universitarios hasta 1951, cuando reanudó sus estudios filosóficos y teológicos.

En 1953 presentó en la Universidad Católica de Lublin una tesis titulada "Valoración

de la posibilidad de fundar una ética católica sobre la base del sistema ético de Max Scheler".

Después pasó a ser profesor de Teología Moral y Etica Social en el seminario mayor de

Cracovia y en la facultad de Teología de Lublin.

El 4 de julio de 1958 fue nombrado por Pío XII Obispo titular de Olmi y Auxiliar de Cracovia.

Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958 en la catedral del Wawel (Cracovia),

de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.

El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, quien le hizo

cardenal el 26 de junio de 1967, con el título de San Cesareo en Palatio, Diaconía elevada

pro illa vice a título presbiteral.

Además de participar en el Concilio Vaticano II (1962-1965), con una contribución importante

en la elaboración de la constitución Gaudium et spes, el Cardenal Wojtyła tomó parte en las cinco

asambleas del Sínodo de los Obispos anteriores a su pontificado.

Los cardenales reunidos en Cónclave le eligieron Papa el 16 de octubre de 1978. Tomó

el nombre de Juan Pablo II y el 22 de octubre comenzó solemnemente su ministerio petrino

como 263 sucesor del Apóstol Pedro. Su pontificado ha sido uno de los más largos

de la historia de la Iglesia y ha durado casi 27 años.

Juan Pablo II ejerció su ministerio petrino con incansable espíritu misionero, dedicando todas sus

energías, movido por la "sollicitudo omnium Ecclesiarum" y por la caridad abierta a toda la humanidad.

Realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia, y 146 por el interior de este país. Además,

como Obispo de Roma, visitó 317 de las 333 parroquias romanas.

Más que todos sus predecesores se encontró con el pueblo de Dios y con los responsables

de las naciones: más de 17.600.000 peregrinos participaron en las 1166 Audiencias Generales que

se celebran los miércoles. Ese numero no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias

religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y

los millones de fieles que el Papa encontró durante las visitas pastorales efectuadas en Italia

y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas personalidades de

gobierno con las que se entrevistó durante las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o

encuentros con jefes de Estado y 246 audiencias y encuentros con Primeros Ministros.

Su amor a los jóvenes le impulsó a iniciar en 1985 las Jornadas Mundiales de la Juventud.

En las 19 ediciones de la JMJ celebradas a lo largo de su pontificado se reunieron millones de

jóvenes de todo el mundo. Además, su atención hacia la familia se puso de manifiesto

con los encuentros mundiales de las familias, inaugurados por él en 1994.

Juan Pablo II promovió el diálogo con los judíos y con los representantes de las

demás religiones, convocándolos en varias ocasiones a encuentros de oración

por la paz, especialmente en Asís.

Bajo su guía, la Iglesia se acercó al tercer milenio y celebró el Gran Jubileo del año 2000,

según las líneas indicadas por él en la carta apostólica Tertio millennio adveniente; y

se asomó después a la nueva época, recibiendo sus indicaciones en la carta apostólica Novo

millennio ineunte, en la que mostraba a los fieles el camino del tiempo futuro.

Con el Año de la Redención, el Año Mariano y el Año de la Eucaristía,

promovió la renovación espiritual de la Iglesia.

Realizó numerosas canonizaciones y beatificaciones para mostrar innumerables

ejemplos de santidad de hoy, que sirvieran de estímulo a los hombres de

nuestro tiempo: celebró 147 ceremonias de beatificación -en las que proclamó 1338

beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Proclamó a santa

Teresa del Niño Jesús Doctora de la Iglesia.

Amplió notablemente el Colegio cardenalicio, creando 231 cardenales (más uno "in pectore",

cuyo nombre no se hizo público antes de su muerte) en 9 consistorios. Además, convocó 6 reuniones

plenarias del colegio cardenalicio.

Presidió 15 Asambleas del Sínodo de los obispos: 6 generales ordinarias (1980, 1983, 1987,

1990, 1994 y 2001),

1 general extraordinaria (1985) y 8 especiales (1980, 1991, 1994, 1995, 1997, 1998 (2) y 1999).

Entre sus documentos principales se incluyen: 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones apostólicas, 11

Constituciones

apostólicas y 45 Cartas apostólicas.

Promulgó el Catecismo de la Iglesia Católica, a la luz de la Revelación, autorizadamente

interpretada por el Concilio

Vaticano II. Reformó el Código de Derecho Canónico y el Código de Cánones de las Iglesias

Orientales; y reorganizó

la Curia Romana.

Publicó también cinco libros como doctor privado: "Cruzando el umbral de la esperanza" (octubre de 1994)

;"Don y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi ordenación sacerdotal" (noviembre de 1996);

"Tríptico romano - Meditaciones", libro de poesías (marzo de 2003); “¡Levantaos! ¡Vamos!” (mayo de 2004) y

“Memoria e identidad” (febrero de 2005).

Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, a las 21.37, mientras concluía el sábado, y ya habíamos entrado

en la octava de Pascua y domingo de la Misericordia Divina.

Desde aquella noche hasta el 8 de abril, día en que se celebraron las exequias del difunto pontífice, más

de tres millones de peregrinos rindieron homenaje a Juan Pablo II, haciendo incluso 24 horas de cola para

poder acceder a la basílica de San Pedro.

El 28 de abril, el Santo Padre Benedicto XVI dispensó del tiempo de cinco años de espera tras la muerte

para iniciar la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II. La causa la abrió oficialmente

el cardenal Camillo Ruini, vicario general para la diócesis de Roma, el 28 de junio de 2005.

El Papa Benedicto XVI lo beatificó el 1 de mayo de 2011.

El Santo Padre Francisco lo canonizó, junto a Juan XXIII, el 27 de abril del 2014.



 

El secreto de la bendición


Busca a Dios, recíbelo, dale Su lugar, sírvelo y recibirás bendición.

 

Gózate en el Señor y busca estar en Su presencia. Disfrutar el tiempo a Su lado.

Todos anhelamos que Dios nos bendiga y nos preguntamos cómo lograrlo. También nos intriga descubrir por qué tardamos en ser bendecidos mientras algunos que no buscan al Señor de la misma forma y no están tan consagrados, disfrutan de muchas bendiciones.  

2 Samuel 6:1-13 relata una historia que nos ayudará a descubrir el secreto de la bendición: (...) Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David (...)

Recordemos que el Arca de Dios era el lugar donde Él habitaba. En el Antiguo Testamento no era como ahora que podemos disfrutar de la presencia del Espíritu Santo en cualquier lugar donde le busquemos. Nosotros gozamos de ese privilegio porque Jesús nos lo permitió con Su sacrificio. Por eso dijo: “les conviene que yo me vaya porque dejaré a alguien que estará con ustedes todo el tiempo”. La historia nos refiere que el cofre estaba en casa de Obed-edom porque el rey David la dejó allí luego que el Señor castigó con la muerte a Uza.  Es difícil entender la razón del enojo de Dios, pero la lección es que no debemos hacer cosas malas que parezcan buenas. Ellos violaron un principio divino y llevaron el Arca sobre un carro cuando el mandato era que solamente podían llevarla los escogidos del pueblo.  Entonces vemos que este hombre, Obed-edom recibe la presencia de Dios en su casa y con ella, también recibe mucha bendición.   

Gozo que trae bendición

1 Samuel 7: 1-2 relata otra historia anterior que también nos orienta: Vinieron los de Quiriat-jearim y llevaron el arca de DIOS, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar su hijo para que guardase el arca de DIOS.  Desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de DIOS. 

Antes de llegar donde de Obed-edom, el Arca estuvo durante veinte años en casa de Abinadab porque los filisteos siendo enemigos, la dejaron allí luego de notar que les perjudicaba tenerla.  La diferencia entre estos dos hombres es muy grande. Obed-edom capturó y valoró la presencia de Dios en sólo tres meses, mientras Abinadab no fue capaz de  obtener bendición teniéndolo ¡durante veinte años!  Imagina que los enemigos te llevan algo muy delicado y precioso, tal vez hasta te molesta la complicación de custodiar algo tan valioso. Esa fue la actitud de Abinadab. La Escritura dice que la gente se acercaba lamentándose, adoraba a otros dioses y cuando las cosas iban mal, se acercaban a Dios pidiendo misericordia. Muchas veces nos sucede lo mismo, cometemos errores y nos acercamos al Señor para que nos haga el milagro de salvarnos el pellejo pero lo hacemos con lamentos y tristeza, justo de la forma que le desagrada. Nuestra desobediencia y mala actitud no traerán la bendición de Dios. Cuando un niño pequeño se lastima, busca a su madre para que lo consuele y lo que ella le dice es: “hijo, tranquilízate, deja de llorar y dime qué te sucedió”. Así pasa también con nosotros cuando nos acercamos a Dios con tristeza y depresión. No te lamentes, búscale con gozo a pesar de las dificultades. Esa es la actitud que le agrada. 

Buscar Su presencia


Recibir las bendiciones es cosechar el fruto de lo que has sembrado. Busca a Dios, recíbelo, dale Su lugar, sírvelo y recibirás bendición. David no se atrevió a continuar con el transporte del Arca, seguro tenía algún pecado que ocultar y buscó a la persona ideal para encomendársela. Quería la bendición pero igual que nosotros, no se sentía digno de pedirla y evitaba Su presencia por vergüenza. Si queremos ser bendecidos primero debemos buscarle a Él.  Obed-edom actúo muy diferente a Abinadab, nunca se lamentó, por el contrario acomodó el Arca, llamó a su familia y les compartió la gran bendición que representaba gozar de la presencia de Dios. Nunca preguntó qué obtendría a cambio, si le pagarían por resguardar el tesoro más valioso del mundo. Nuestra intención al acercarnos a Dios debe ser buscarle y encontrarle, pasar tiempo con Él, no esperar algo a cambio, aunque la sanidad, prosperidad y gozo llegan por añadidura. 

Su presencia es importante y quiere ser evidente. El Espíritu Santo es más real que nosotros mismos. Ya existía antes de la creación del mundo y  ahora solamente necesita que le des un espacito para entrar en tu vida. El secreto de la bendición es que anheles y disfrutes de Su presencia, que Él sea el centro de tu alegría, no lo que pueda darte, aunque luego, todo viene porque dijo: “mío es el oro y la plata”.  

Si la bendición tarda es porque hay algo en nuestro corazón que no está bien respecto a Su presencia. Él no quiere que te acerques solamente cuando le necesitas, desea que lo busques siempre por el anhelo de encontrarlo y tenerlo junto a ti.  Una esposa se sentiría utilizada si su esposo la busca solamente cuando tiene hambre, por el contrario, le servirá gozosa si el marido constantemente la  llama, le dice que la quiere y se interesa por ella. No te acerques sólo por la bendición sino por buscarle a Él.

Para saber cuánto le anhelas, revisa la cantidad de tiempo que dedicas a hablarle y no sólo para recordarle que te ayude a pagar la planilla y darle de comer a tu familia. Tu vida cambia completamente cuando  tienes un encuentro con el Espíritu Santo y permites que se quede a tu lado. Busca tener una buena comunión con Él.  Qué sabroso es tenerlo a la par cuando tomamos el cafecito de la mañana y hojeamos el periódico. Si cambias de actitud, seguramente tu oración también cambiará  y la disfrutarás en adoración. 

La bendición nunca se agota si es el Espíritu Santo quien nos la da y no somos nosotros quienes se la pedimos. Generalmente nos quedamos cortos en nuestras oraciones de petición porque Él es más grande de lo que podamos pedir y esperar, aquel que es poderoso para darnos más sobreabundantemente de lo que pensamos. Nos acercamos buscándole las manos cuando deberíamos levantar la mirada para ver Sus ojos, conocer Su corazón y comprender lo que realmente quiere darte. 

Abinadab significa “mi padre es noble, generoso. Padre de una promesa, alguien dispuesto o voluntario”. No basta con tener las promesas, Dios honrará Su Palabra pero no debes buscarle con lloros, lamentos y reclamando como sucedió en casa de Abinadab durante 20 años. Su presencia no está donde hay tristeza y llanto. El nombre Uza significa “esfuerzo propio” y nos enseña que con nuestras fuerzas no es como obtendremos bendición. Obed-edom significa  “está sirviendo”, es decir, la actitud correcta para ser bendecido y cautivado por Su presencia.

La bendición no es casualidad

1Crónicas 15:21 nos habla de cómo este hombre siempre estaba dispuesto en alabanza:Matatías, Elifelehu, Micnías, Obed-edom, Jeiel y Azazías tenían arpas afinadas en la octava para dirigir. 

1 Crónicas 15: 25 nos muestra que era servidor del Señor: David, pues, y los ancianos de Israel y los capitanes de millares, fueron a traer el arca del pacto de DIOS, de casa de Obed-edom, con alegría. 

Estaba en la jugada todo el tiempo, sirviendo con esa pasión de anhelar al Señor sin importar lo que tuviera que hacer. Búscale a toda hora, no encuentres escusas para faltar al templo los domingos y leer Su Palabra diariamente. No hay cansancio que supere a Su amor.

1 Crónicas 16: 37- 39 nos relata sobre el ejemplo que le dio a su familia: Y dejó allí, delante del arca del pacto de DIOS, a Asaf y a sus hermanos, para que ministrasen de continuo delante del arca, cada cosa en su día; y a Obed-edom y a sus sesenta y ocho hermanos; y a Obed-edom hijo de Jedutún y a Hosa como porteros. Asimismo al sacerdote Sadoc, y a los sacerdotes sus hermanos, delante del tabernáculo de DIOS en el lugar alto que estaba en Gabaón.

Obed-edom  inspiró a sus 68 hermanos para servir en el templo. No se le pasaba una oportunidad para agradar a Dios, como decimos ahora, ¡compraba todos los números para ganarse la lotería! Tenía esa pasión que se traduce en servicio a Dios y a la congregación. A veces buscas las bendiciones materiales sin darte cuenta que tu familia es la mejor bendición de todas y lo mejor que puedes hacer es inspirarlos para amar a Dios y servirlo. 

1 Crónicas 26:4-8 habla sobre los hijos a los que inspiró: Los hijos de Obed-edom: Semaías el primogénito, Jozabad el segundo, Joa el tercero, el cuarto Sacar, el quinto Natanael, el sexto Amiel, el séptimo Isacar, el octavo Peultai; porque Dios había bendecido a Obed-edom. También de Semaías su hijo nacieron hijos que fueron señores sobre la casa de sus padres; porque eran varones valerosos y esforzados.  Los hijos de Semaías: Otni, Rafael, Obed, Elzabad, y sus hermanos, hombres esforzados; asimismo Eliú y Samaquías. Todos éstos de los hijos de Obed-edom; ellos con sus hijos y sus hermanos, hombres robustos y fuertes para el servicio; sesenta y dos, de Obed-edom. 

1 Crónicas 26:15 continúa hablando sobre ellos: Y para Obed-edom la puerta del sur, y a sus hijos la casa de provisiones del templo. 

Este era un hombre que deseaba estar donde estaba el Señor, siempre a la puerta del templo, limpiando, guardando y cuidando. Su actitud nos cuestiona sobre lo que hacemos por  servir a Dios que no tiene la obligación de bendecirte solamente porque tú lo quieres así.  ¿Asistes al  grupo y a la academia, abres las puertas de tu casa para un grupo de oración, prestas tu carro para que vayan a orar  por algún enfermo?  No pierdas oportunidad para hacerte merecedor de la bendición. Que no te importe ser criticado, no ser reconocido o ser despreciado. Buscar Su presencia es suficiente para que bendiga a tu familia y nada te falte. 

Al final de tu vida, cuando te llame a Su lado, podrás irte satisfecho porque sabes que tu familia le sirve y está en Sus caminos. Nada te llevarás, ni el dinero, ni la casa, ni el carro, solamente el gozo de dar ejemplo de servicio y entrega por Su nombre. Las habilidades, dones y bienes de Obed-edom estaban a disposición del Señor.  Ahora entiendo porqué David estaba convencido de que este hombre fiel era el indicado para recibir el Arca en su casa.  Ojalá puedan decir que tu hogar es el mejor lugar para que Dios habite porque le anhelas y sirves con pasión. El secreto de la bendición es que ames la presencia de Dios con todo tu corazón, te entregues e inspires a tu familia a imitarte en la dedicación hacia Él. De esa forma te aseguras pasar la eternidad con quien conoces y te hace sentir cómodo porque son íntimos amigos. 

Se necesitan más que promesas para recibir bendición. Es necesario tener buena actitud, disposición de servicio y entrega para que Dios se sienta cómodo contigo.

 

Debes actuar con tu Padre Celestial como esos hijos cariñosos y consentidores que besan, abrazan y honran a sus padres quienes no pueden negarles nada ante tales expresiones de amor. Pido al Espíritu Santo que te haga reflexionar y te muestre la satisfacción de pasar tiempo a Su lado. Dios quiere estar contigo, búscale y disfruta la comunión con Él. Enamórate de Su presencia porque lo demás viene por añadidura.

 

pastor :Edgar Marroquín

 

La armadura del creyente

Por Beatriz Navarro

(MATEO 5:4) BIENAVENTURADO LOS MANSOS; PORQUE ELLOS HEREDARÁN LA TIERRA.

 

QUE ES UN MANSO: Esto no quiere decir débil, se confunde debilidad con mansedumbre.

Un manso; es uno sujeto, fiel incondicional, dispuesto y atrevido.

 En la antigüedad un caballo manso era uno que solo hacía caso  o recibía órdenes sólo de su jinete. Era necesario que el caballo se hiciera uno con su Jinete ¿Por qué? Porque  eran usados en las luchas, guerras o batalla etc.

  • Este caballo sólo  obedecía a la voz de su jinete, fueran balar, flechas o lanzas, nada detenía al caballo hasta que su jinete le decía que parara.
  • Este caballo no lo montaba nadie que no fuera su jinete, sólo su amo tenía autoridad sobre él  y nadie más.

Muy importante analizar ésta conducta ya que el Señor quiere que sus hijos sean sujetos a él de ésta manera, la fidelidad, constancia y conducta de obediencia tiene que ser la misma para que el Espíritu Santo pueda usarnos en nuestra vida cristiana.

El ser manso no tiene nada que ver con debilidad ni mucho menos cobardía, sino un corazón entregado dispuesto a dejarlo todo por amor a su Señor que lo llamó a ser su siervo. Se necesita de mucho valor.
 (Efesios 6) Nos habla de la guerra espiritual, y en los capítulos anteriores tenemos algunos consejos.

(Efesios 5:1-21) ANDAD COMO HIJOS DE LUZ.

Nos dice como debemos caminar en nuestro andar diario, dando testimonio más que con palabras con nuestros hechos.

Nos dice cómo debemos vivir, que debemos dejar de lado para comportarnos como hijos de Dios, lavados y limpiados por su palabra.

Vivir en santidad, en nuestro hogar, en el trabajo, escuela etc.

(Efesios 5:21) SOMETEOS LOS UNOS A LOS OTROS.


Debemos mantener un orden primeramente en el matrimonio, Nos da unos consejos, condiciones como debemos vivir.

La familia: El grupo familiar comenzando por los padres con respeto unos a los otros, los hijos con los padres. Sujeción en los miembros de una familia, el orden muy importante.

Luego nos dice como vivir afuera, con una conducta intachable, no para impresionar a los demás sino porque Dios nos precisa de esa manera para poder usarnos, y el enemigo no tenga ocasión para nada con nosotros.
El éxito de una guerra se debe al orden que los miembros de una familia deben guardar en todo momento.

Debemos prestar atención en toda nuestra vida y como debemos corregir nuestros hábitos ya que las tinieblas se sujetan sólo a personas que guardan el orden requerido por el Padre celestial, para ser verdaderos hijos de Dios.

(Efesios 6:10) La armadura de Dios. Por lo demás hermanos míos, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza.

 

(Finalmente confíen en el gran poder del Señor para fortalecerse)
Dios es digno de toda confianza, y que él es el único que tiene el todo el poder para ayudarnos en todo.(Sal 62:11);(Mi 3:8); Hch1:8)
2.(Ef 6:11) Vestíos de toda la armadura de Dios, para estar firme contra las asechanzas del diablo.
(Protéjanse contra los engaños del diablo con toda la armadura que les da Dios) ¿Por qué Dios nos recomienda y nos dio una armaduraSi no tenemos que luchar? 
    Para ganar una batalla tenemos que caminar en santidad en toda nuestra manera de vivir.



   Santo- (Es ser diferente) mostrar la nueva vida, su cultura, su moral y sus hábitos.
La palabra supone que le habla a gente que es obediente que vive conforme a los principios del Señor (Filipenses 4:3)
2- (Efesios 6:14) Ceñidos los lomos con la verdad.
    Debemos hablar la palabra de Dios y usarla en toda circunstancias no bajar  la guardia estar siempre alerta (Lucas 4:8)
Los pesistas usan un cinturón en la cintura a la hora de hacer algún esfuerzo, éste cubre de muchos males al hacer fuerza, cubre también los órganos más vitales para realizar la tarea sin dificultad.
(Efesios 6:13) Por tanto tomad la armadura del Dios para que podaís resistir en el día malo y habiendo acabado todo estar firmes.
         Satanás tiene que ver en nosotros la armadura y no a nosotros. La intimidad con Dios me lleva armarme cada vez más ante el enemigo. El no verá la identidad nuestra sabrá que somos peligrosos Ejemplo: Un policía es respetado no por su cara sino por el uniforme que el lleva, eso le da autoridad ni siquiera el tamaño, sino el uniforme.

  • CENIDOS CON LA VERDAD.

   Jesús dijo conoceréis la verdad y la verdad nos hace libres (Juan 8:32).
Es muy importante entender que la verdad es fundamental para vivir, se debe conocer lo verdadero para luego detectar lo falso. Sin la verdad ningún ser humano puede vivir, es más todo buscan verdad. Pero Jesús es el único que se atrevió a decir “YO SOY LA VERDAD” no dijo una verdad, sino la VERDAD porque él es la esencia de la verdad, y por ello estar en él es estar en la verdad. La escritura desde génesis hasta apocalipsis nos hablan de Jesucristo, la revelación de su nacimiento, muerte, resurrección y ascensión
    Todo hijo de Dios, cuando nace de nuevo debe comenzar una vida verdadera, y por ende debe conocer la verdad para poder vivir en victoria, porque nacemos y vivimos sólo mentira.
Mentira a cerca de la naturaleza de Dios.
Mentira acerca de nosotros.
Mentira y más mentiras. Y cuando aceptamos tanta mentira pasa a ser nuestra verdad y así vivimos toda una vida engañados.
 Pero en Cristo comenzamos a caminar en verdad y descubrimos quién somos en él.
VESTIDOS CON LA CORAZA: Esta no permite ver la identidad de la persona, pues cubre todo su cuerpo, por medio de la vestidura subestimamos a nuestro contrincante. Más que nada nos cubre principalmente el corazón.
 POR QUE DEBEMOS GUARDAR EL CORAZÓN: (Proverbios 4:23)
  Cuando somos afectados emocionalmente tendemos a amargarnos y  la amargura es muy nociva para nuestra vida, por ella podemos quedar estancados y perder el propósito para el cual fuimos llamados (Hebreos 12:15).
CALZADOS CON EL APRESTO DEL EVANGELIO DE LA PAZ.
 Cuando nacemos de nuevo la vida de Dios es impresa en nuestro espíritu y donde vamos es el deseo de impartir esa vida en las personas que nos rodean, nuestro hablar es de paz, queremos que todos experimenten lo que estamos viviendo. Si vemos alguien con algún problema queremos que la paz de Dios venga a sus vida, pero no en todos hay este sentir, porque hay personas que donde van llevan discordia, y no son gente de paz que nadie quiere estar con ellos  más bien tratan de evadirlas.(Mateo 10:11-15)
Las personas de paz atraen a otros, todos quieren estar con ellos.
 (Efesios 6:14) Ceñidos los lomos con la verdad.
Es muy importante vivir por la verdad que ahora abrazamos, Jesús dijo conoceréis la verdad y la verdad los hará libres.
Hemos nacido bajo principios de mentira, y tenemos que hacer todo un cambio para comenzar a disfrutar y vivir lo que él Señor nos ha dado con la nueva naturaleza, (Romanos 12:2) nos dice que renovemos nuestra forma de pensar y esto no puede ser posible si la verdad de Dios no comienza hacer la diferencia en nuestras vidas, cambio de Reino, es otra cultura, otros códigos, cambia la moral, y los conceptos de vida.
TOMAR EL ESCUDO DE LA FE  PARA APAGAR LOS DARDOS DE FUEGO DEL MALIGNO.
Nuestra fe es atacada constantemente, el enemigo no le interesa que vayamos a la reunión y que hagamos lo que hagamos, lo que no quiere es que nosotros depositemos fe en la palabra porque ella es un arma poderosa cuando proclamamos la PALABRA y no nuestra palabra comenzamos a ver los resultados, vemos sanidad, restauración, liberación por que nuestra fe está en la PALABRA DE DIOS, y Dios honra su Palabra, él está comprometido a respaldar donde se hable su palabra.(Santiago2:18)
La fe es cómo el escudo que usaban los guerreros de la antigüedad que les cubría todo el cuerpo. Es importante tener en cuenta esto, la fe es como la columna vertebral que sostiene todo el cuerpo para que éste viva de poder en poder  y siempre de pie. ¡Aleluya!

Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del espíritu que es la palabra de dios.
LOS PENSAMIENTOS: Cuán difícil es detener nuestros pensamientos que no se vayan a la deriva sino poder llevarlos a sujeción a lo que dice el Señor, muchas veces proclamamos en la mañana alguna bendición para el día o la semana, pero pasaron las horas y todo lo que decimos temprano nos olvidamos, y comenzamos hablar con una forma muy derrotista
Y tiramos abajo todo lo que proclamamos en la mañana y cuando nos damos cuenta nos condenamos por lo ocurrido y allí comienza Satanás a bombardear nuestra barca para derribarla.
¿Y ESO POR QUÉ? Porque debemos trabajar en nuestra estructura pensante, (Filipenses 4:8) debemos aprender la escritura o pasajes bíblicos y aprenderlos de memoria, para decir escrito está como lo hacía nuestro Señor, si él lo hacía quiere decir que nosotros también debemos hacerlo y dejar de hablar lo que nos parece.
LA PALABRA ES UNA ESPADA: Según el tamaño de la espada  será la distancia que pondré al enemigo. No debemos perder más él tiempo y comenzar alimentarnos todos los días de la PALABRA de Dios, si dedicamos a veces tres horas para ver películas que no nos dejan nada en la vida, comencemos a ver lo que Dios nos dice. El está muy interesados que aprendamos la escritura para ungir nuestras vidas, y el Espíritu Santo hará el resto.

 

Comencemos hacerlo un poco cada día, hasta logremos estar horas leyendo la escritura hasta fundirnos con ella para comenzar a declarar y profetizar para nuestras vidas, familias e iglesia, ministerio etc. Hablaré La PALABRA:

  • Cuando me sienta tentada
  • Cuando me sienta débil
  • En mi trabajo
  • En la escuela

Donde quiera que vaya amado Señor hablare tu PALABRA, en todo tiempo en todo lugar voy a proclamar tu PALABRA
Es mi recurso poderoso en la tierra.

 

 

SI TÚ CAMBIAS, CAMBIARÁ EL MUNDO...


A pesar de que no conozco a todos los millones de personas que hay en todo el planeta, creo que el ser humano es igual en todas partes, sólo cambian las costumbres, las raíces, el lugar, el idioma, y poco más.

A todos nos hace vibrar el amor, la felicidad, y nos enfurecen las mismas cosas, como son las injusticias; es algo que nos pone en pie de guerra, y somos capaces de salir a la calle, en manifestación, como solidaridad y apoyo de esa causa, aunque haya pasado a miles de kilómetros.

Es algo digno de admirar en el ser humano, el poder de convocatoria que tienen al acercarse al que sufre, todos unidos en un mismo grito, es algo que me estremece y me llega al alma, sobre todo cuando se dejan atrás lo muros que colocamos de un lugar a otro, sitios que en realidad está en el mismo mundo que tu transitas, y que curiosamente lo de pertenecer a un bando o a otro lo hemos creado nosotros, no creo que Dios cuando creó el mundo, pensara en frontera, murallas y espacios limítrofes que separen a unas personas de otras.

En cierta ocasión escuche una frase que decía:

“si tu cambias, cambiará el mundo”

Aquello me dejó pensando, en la profundidad de la frase, porque claro cuando la lees a simple vista te cuestiona el echo de que tu cambio influya en el mundo, luego la vuelves a leer con profundidad, y te das cuenta de que está hecha para todos en general, y en particular para ti que la lees, ya que si tú cambias, cambia tu alrededor, que es parte de ese mundo.

Es decir, si todos en general, en todo el planeta, nos propusiéramos como meta diaria, ser nosotros mismos, descubrir quiénes somos en realidad, a dónde queremos ir, porque actuamos de una forma u otra en diferentes circunstancias, repasar nuestra historia personal, comprenderla, aceptarla y perdonar aquello que nos dejó trabados en una época determinada, saber y comprender qué me separa o acerca a los demás, cuáles son mis creencias y donde esta puesta mi fe y que espero de la vida.

Si ese propósito lo convirtiéramos en un compromiso de vida diario y para siempre, desde luego la frase cobraría sentido, un sentido real, firme y presente día a día.

Es seguro que nuestra realidad seria otra, nuestro mundo seria distinto.

Parece una ilusión, pero afortunadamente en el mundo existen personas preocupadas por este cambio personal, que seguro influye en su ambiente positivamente, y quizás contagie a los que tiene alrededor, por el simple hecho de cuestionarse cuando ven a estas personas, actuar de forma diferente en la vida.

En una ocasión participé en una de esas manifestaciones; también quise sentirme solidaria por el hecho en cuestión hacia esas personas que sufrían, aunque estuvieran a miles de kilómetros de mi casa.

Precisamente, cuando llegue a mi casa, me quede pensativa en este hecho, en el motivo de las manifestaciones, y como casi todo en la vida, lo interioricé, cuestionándome algunas cosas.

Me pregunté qué sentido tenía el hecho de ser solidario con alguien que no me conoce, si después me llevo mal con los que tengo alrededor. 

¿Eso me hace ser mejor persona? 

¿Cómo puedo ser solidario con alguien que no me conoce, y con los que tengo alrededor no intento comprenderles, aceptarles como son, o perdonarles?

Aquella manifestación, no solo sirvió para solidarizarme con los demás, sino que también hizo que me diera cuenta, que en ocasiones criticamos acciones de los demás, cuando nosotros también estamos siendo insolidarios con las personas que viven a nuestro alrededor diariamente, y que si empezamos nuestra solidaridad en casa, es seguro que el mundo realmente, llegará a cambiar.

A veces hablamos del mundo y lo mal que está, como si no estuviéramos en él, y lo cierto es que el mundo lo componemos todos y cada uno de nosotros, y si nos fijamos en una montaña, para ser tan grande tuvo que irse formando granito a granito.

Igual podemos hacer nosotros, cuando empiezas a cambiar tú; cambia la percepción que tienes de la vida y de los que te rodean, y somos como los árboles, que estén donde estén, transmiten oxigeno al mundo, nosotros cuando cambiamos nos parecemos a los arbolitos, le damos al mundo un poquito más de oxigeno, y el oxigeno sabemos todos que es vida, y si hay vida, habrá felicidad...

(c)2009 Rosa Díaz Santiago

cortesia de buzon catolico.es

 

A mis hermanos de otras religiones

 

 

 

 

Hola hermanos,
No soy su enemigo,
Soy su hermano,
el mas pequeño de todos sus hermanos.
hoy les escribo con la oportunidad que el
divino padre me concedió,
para decirles unas cuantas palabras y aclarar información que ustedes no tienen muy claras de mi religión.

Hermanos, como ustedes saben la iglesia católica y la cristiana o protestante como es mejor conocida, era una misma,
hasta la llegada de Martin Lutero,
que las separó por motivos que ya todos conocemos.

Pero yo hoy le digo,
¿Por qué tratarnos como enemigos?,
¿Por qué tratarnos como sí nuestro Dios no fuera el mismo?,
como si el católico,
adorada a otro Dios distinto a ustedes,
ustedes preguntarán:
¿Por qué en la iglesia católica creen en 3 dioses?,
Pero yo con el gran respeto 
y amor que merecen,
les voy a contestar,
la iglesia católica no cree en 3 dioses distintos,
por que Dios solo hay uno,
nadie mas es Dios y nadie mas lo será,
pero nosotros dividimos a Dios en tres,
en un padre amoroso, en un hijo salvador y en un espíritu santo dador de vida.

También ustedes preguntarán,
¿Por qué idolatran a los santos y a la virgen de Guadalupe?,
Yo como el hermano,
no carnal,
si no, espiritual, les daré la respuesta.
Nosotros no idolatramos a nadie,
solo al divino padre, nosotros pedimos a los santos que nos ayuden en algún problema, enfermedad, para que el lleve nuestro sentir,
al que todo lo puede, al Divino Padre.
A la virgen de Guadalupe,
Le pedimos algún favor, para que ella sea la encargada de llevársela y que se ha nuestra interceptora ante Dios,
por que recuerden las bodas de Canaa,
en donde el vino se agotó,
en donde María le dijo a Jesús que convirtiera el agua en vino y por el hecho de ser su madre no se lo negó,
nosotros aprovechando eso, le pedimos a la virgen de Guadalupe (Que es María), que le pida de favor a quien todo lo puede que nos ayude.

Se claramente que muchos católicos se han olvidado que la virgen de Guadalupe no hace milagros,
Sino, el que lo realiza es el que todo lo ve y quien todo lo puede.

Hermanos, estoy convencido que ustedes preguntarán,
¿Por qué los católicos veneran una cruz, por que se la cuelgan en el cuello?,
bueno yo con amor sincero que les brindo, sino, que hoy mismo el que todo lo ve y todo lo puede me reprenda.

Les voy a responder a su duda,
nosotros no veneramos a la cruz en si, si no,
lo que en verdad hacemos, es que cada vez que miramos esa cruz,
recordamos cada escupitajo, 
cada azote, cada caída,
cada vez que Jesús grito de dolor,
cada golpe, cada herida que recibió Cristo,
en esa cruz recordamos,
su pasión y muerte,
recordamos,
por quién murió,
y no fue precisamente solo por los Judíos o por Pilatos, si no,
por cada uno de nosotros,
por que Jesús no vino a salvar salvos,
sino, a pecadores,
¡que tire la primera piedra quien este libre de pecado!.
¡no mires solo la pelusa que tiene tu hermano en el ojo, si no,
Mira primero el tronco que tienes en el tuyo!.
¡como juzgues así serás juzgado!

Hermano otra duda que seguro tienen, es que 
¿Por qué bautizamos desde temprana edad a los niño?,
Yo les responderé, que por que Jesús nos dijo que fuéramos a bautizar( evangelista Mateo 28: 18-20).

He escuchado a un hermano nuestro, pastor es, cuyo nombre me guardo,
decir que no existen 4 evangelios, 
si no, 
solamente uno,
que es el libro de “hechos de los apóstoles”, que porque es el evangelio del santísimo espíritu santo.

Mi pregunta es,
¿Qué acaso los otros 4 evangelios de los 4 evangelistas cuyos nombres son: Mateo, Lucas, Marcos y Juan, 
no son producto del espíritu santo?,
que no dijo Jesús mi señor a sus discípulos,
“no se preocupen por lo que van a decir,
por que el espíritu santo los guiará”,
que eso no aplica a los 4 evangelistas,
porque todo el que hable en bien de Jesús,
es guiado por el santísimo espíritu santo.

Otra cosa hermanos,
quiero aclarar que los santos,
de mi iglesia, 
que acepto que son demasiados,
no son mas que Dios,
ni siquiera lo igualan,
son personas que llevaron una vida modesta, admirable por su fe y su servicio a nuestro señor.

El papa, ni los sacerdotes, tampoco los obispos, ni los ministros, cardenales, como también los pastores,
nadie es Dios,
sino, son servidores de cristo y representantes de cristo en la tierra.

Hermanos no nos miren a nosotros sus hermanos de otras religiones distintas a las de ustedes,
como pecadores que mancharemos con nuestros pecados su blanca vestidura,
no nos miren como, si no, fueran nuestros hermanos,
porque nosotros, 
sí los recordamos cada día del señor,
hasta hemos llegado a orar por ustedes,
aunque ustedes no se percaten de eso,
aunque cada día ustedes nos recuerdan no como sus hermanos, si no, como un terrible ogro que vino a destruir al mundo.

¡Los extrañamos!,
¡Los amamos!,
no nos tengan miedo,
no mordemos, somos hermanos,
recuerden las palabras que mi señor dejó a sus discípulos, así como a nosotros, el onceavo mandamiento, ¿lo recuerdan?, era,
que nos amaramos los unos a los otros, como el nos ha amado,
jamás dijo:

“Católico ama a tu hermano católico y el que no se ha de tu religión recházalo”,
no, dijo, “Amense los unos a los otros, como yo los he amado”.

Hermanos recuerden que siempre habrá malos pastores que tratarán de engañar a sus ovejas, los hacen confundirse y los hacen pecar, no solo los católicos pecan, no solo los sacerdotes católicos violan niños o mujeres, también los hay de otras religiones, aunque se mantiene en secreto, recuerden lo que sucedió con Israel, que por culpa de unos cuantos cometieron una terrible equivocación, que el día de hoy todavía se lamentan por el error que cometieron hacen ya mas de dos mil años.

Hace poco tiempo escuche decir a nuestro hermano un pastor de una iglesia decir refiriéndose a la iglesia católica, como los lobos cuya piel de cordero, que habrían de confundir a las personas con palabras hermosas, como advirtió San Pablo Apostol que vendría.

Pero le recuerdo a mi hermano, no con tono molesto, mucho menos intolerante, sino, con tono respetuoso y con amor, por ser hijo de mi padre celestial, le contesto porque creo que tiene poca información sobre la iglesia católica, porque la iglesia católica, es la que más enérgicamente les habla a sus fieles, la que nada se inventa, la que no se basa en un solo versículo de la sagrada Biblia, el por ello que algunos han decidido desertar de la iglesia católica.

Hermanos pueden seguir creyendo lo que quieran, podrán señalarme de loco y de mentiroso, pero solo Dios sabe la verdad, pueden seguir criticando a la iglesia que pertenezco, mientras que nosotros seguiremos pidiendo ante DIOS todo poderoso por ustedes, para que vuelvan con nosotros.

No estamos molestos con ustedes, somos sus hermanos y siempre lo seremos.

Espero que Dios los bendiga, que los guíe y cuide, que encuentren siempre una respuesta a cada oración que realicen en bien de cada uno de sus hermanos, que no sufra su iglesia, lo que ha padecido la iglesia católica, se los dijo de todo corazón, aunque se que a lo mejor no me creen, pero solo Dios sabe que es la verdad, que todo lo que dije fue en representación de mi iglesia.

Solo me basta agradecerles a cada uno de ustedes que puso un poco de su atención a esta mi pequeña confesión, pero se claramente que muy pocos la guardarán en su corazón, como ustedes ya están en el mío, aunque no los conozca físicamente, pero que hubiera conocido si no hubiera barreras entre su religión a la de un servidor, pero que modestamente, les invito a venir a la iglesia que pertenezco, después aceptare gustoso si ustedes invitan a su hermano mas pequeño, que soy yo, a su iglesia.

Les invito a la iglesia que pertenezco, por que aquí, no se cierran las puertas a nadie, si no, siempre están abiertas para quien quiera entrar.

Sería el hombre mas feliz y le pido a nuestro señor que algún día me concediera mirar a la iglesia a la que pertenezco con su iglesia hermano, si no se pudiera unida, me conformaría no mirar a la iglesia católica siendo atacada por su iglesia hermana, ofendida o agredida, si no, trabajar junta para buscar evangelizar con la doctrina de cristo Jesús a la gente mas necesitada de su palabra ¿para que pelear?, si creemos en un mismo Dios, que importa como lo llamemos o como lo dividamos, Dios es único y nadie jamás ocupará su lugar.

Si tienen alguna duda extra o tienen un comentario, no duden en preguntarme o en brindarme su valioso comentario, buscare la forma de saciar sus comentarios y preguntas.

Se despide su amigo y hermano...

 

Colaboración de Angel Ramón Vega Lara
México

 

7 Razones de por qué soy  católico

 

1.- Para que exista una persona debe, biológicamente, haber sido fecundada por papá y mamá. Jesús es hijo de Dios y de la Virgen María. De eso no hay ninguna duda. Por lo tanto Jesús es enteramente hombre (gracias a la Virgen María) y enteramente Dios (gracias a su padre Dios). De manera que Jesús es Dios encarnado. (Tito 2,13; 1Tim 3,16; Jn 14,9; 2P 1,1; Rom 9,5)

2.- Si Jesús es Dios, la Virgen María es Madre de Dios en cuanto a Jesús y no es madre de Dios en cuanto al Padre. Porque queda de manifiesto que en Dios habitan tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

3.- La Virgen María nos conduce a Jesús, único Mediador y no a ella misma (Jn 2,5). Jesús, como hijo ejemplar, hace caso a su madre aunque explica que aún no es su hora.

4.- La Biblia no miente. Es una colección de libros, escritos por distintos hombres y en distintas épocas, narrando algún hecho determinado, pero es íntegramente inspirada por Dios.

No es un libro de ciencias, ni de historia, sino, un libro de religión, que nos relata la Historia de la Salvación, que es nuestra propia historia.

Dios quiere por medio de esta Palabra escrita y la Palabra hecha carne, que todos nos salvemos.

Si se habla de Adán y Eva, no es para contarnos que ellos existieron, sino para decirnos que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, libres y con capacidad de amar y que en esa libertad optaron por la desobediencia, lo que condujo a la muerte espiritual, pero no muriendo al amor del Padre. Es nuestra propia historia.

Nosotros somos Adán y Eva. Puede que la creación haya sido a través de millones de años como nos enseña la ciencia, pero ello no resta validez a la maravillosa Palabra de Dios.

5.- Jesús no repartió Biblias durante su ministerio, sino que fundó una Iglesia, la que perdura hasta el día de hoy. Esta Iglesia, desde sus orígenes estuvo compuesta por hombres frágiles (caso de Judas y las vacilaciones de Pedro), pero eso no resta que sea la elegida y fundad por Jesús.

6.- Jesús oró pidiendo que todos fueran uno, como él y su Padre son uno. Se apenaría enormemente al ver la cantidad de iglesias cristianas que hay, distintas entre sí, tanto en lo administrativo como en lo doctrinal, y todas con una misma Biblia y seguras de poseer la verdad sobre la salvación. La Iglesia es una, santa, apostólica y apostólica.

7.- Jesús nos dijo que jamás nos dejaría solos, (Mt 28,20) asegurándonos que los poderes del infierno nunca nos vencerían.

Si tienes alguna duda, ve a la fuente y descubre quien dijo que la Biblia es palabra de Dios y quien garantiza que sí lo es: ¡La Iglesia católica! Es ella quien, con la asistencia del Espíritu Santo, nos dijo que los libros sagrados divinamente inspirados, son los que conocemos como tal.

 

Colaboración de Roberto Bravo Úbeda
Chile

 

Catequesis en torno a la PARÁBOLA DE LA LEVADURA

                                                          

 

Sobre el compromiso cristiano (para grupos de jóvenes después de la confirmación o al inicio del voluntariado)

 

SER PERSONA CRISTIANA COMPROMETIDA

 

  1. LA REALIDAD nos dice que cada vez es más escaso el nivel de compromiso tanto a nivel social, como político o cristiano. Las personas, especialmente el mundo de los jóvenes, somos dados a “vivir nuestra vida” y a realizar aquello que nos puede reportar algo positivo para nuestras personas y lo que pensamos hacer en el futuro nosotros o los nuestros.

La palabra compromiso no está muy de moda. Por eso procuramos con esta catequesis potenciar palabras-vidas que se derivan de ella y que están ausentes en nuestra realidad:

-          colaboración con otros,

-          fidelidad,

-          renuncia a una vida fácil y cómoda,

-          crecimiento interior,

-          ..............

  1. Lectura de la parábola: Lc. 13, 20-21

 

De nuevo les dijo:

- ¿A qué compararé el reino de Dios? Es como la levadura que una mujer toma y mete en tres medidas de harina, hasta que todo fermenta”

 

  1. Breve comentario....

 

La parábola de la levadura es inseparable de la del grano de mostaza, en ambas se subraya el contraste entre unos comienzos insignificantes y un final desbordante. Todo indica que el reino es algo que crece poco a poco. Es decir, el reino de Dios está dentro de cada uno y su fuerza transformadora la llevamos en potencia, está prendida en nosotros... La fe es una semilla que crece, de ahí la responsabilidad a la hora de cuidarla y abonarla. Porque nuestro compromiso cristiano comienza cuando reconocemos que, dentro de nosotros, tenemos un bien, un valor, que no nos pertenece, sino que se nos ha regalado y nuestra responsabilidad está en darlo, hacerlo crecer.

 

  1. DINAMICA. ( Se les invita a realizar esta dinámica)

 

"Estar Metido en Harina" .

 

En una bolsa de plástico se recoge un poco de harina, suficiente como para que se vea bien. Me ha sugerido esto la expresión del refranero: estar metido en harina, es decir estar empeñado con mucho ahínco en una obra.

 

Doy la bolsa a uno y le digo que la vaya pasando entre el grupo. Mientras lo hace, yo voy animando a la gente a que meta la mano en la harina, a que se pringue un poco...

 

Al mismo tiempo voy observando los gestos, las maneras de meter la mano y las voy comentando de manera jocosa:

 

-       Unos apenas tocan la harina con la yema de los dedos.

-       Otros la meten bien dentro y se pringan de harina.

-       Otros nada más meter la mano la sacan corriendo y se sacuden las manos con todo estrépito. ,

-       Otros dicen "anda, anda, pasa de historias".

-       Otro cuando le llega la bolsa, se queda un poco parado, se remanga bien, y mete las dos manos, se frota en la harina como si fuera una palangana de agua y se dirige al animador preguntándole ¿Más todavía?.

 

  1. COMENTARIO DEL ANIMADOR: Los gestos y las actitudes de los miembros del grupo, proporcionan al animador materia para decir una palabra sobre el compromiso. Por ejemplo:  

 

La fe tiene que implicar a la totalidad de la persona y comprender la totalidad de la realidad. No se queda en la mera respuesta doctrinal a la pregunta sobre si Jesús es divino o no, si es humano o no. Exige tomar postura a partir de la totalidad de Jesús ante la realidad en sus diferentes dimensiones". En otras palabras, la fe en Jesucristo es más que fe en él; es, como afirma el teólogo latinoamericano Jon Sobrino, una fe totalizante, que conduce a los cristianos y cristianas a hacerse cargo de la realidad para transformarla en la línea de los valores del Reino".

Partiendo de que la fe implica a toda la persona, la opción por el compromiso no es una simple “afición o gusto", más que nada, es una decisión vocacionada y solidaria con los demás hecha “desde la fe" en cada acción concreta. Así el trabajo se vive y se realiza como “compromiso creyente". Esto sería tener UNA FE COMPROMETIDA

 

(Por si alguien se decide a realizar esto mismo, le aconsejo que, si no es un grupo que se conoce bien, en vez de pasar la bolsa de harina por el grupo, haga, delante del grupo, con un joven, o él mismo, todos los gestos y actitudes que se pueden tener ante la expresión: "estar metido en harina". Esto evitará que alguno se sienta juzgado por el animador o mal interpretado por el gesto que realiza, cosa que puede causar siempre malestar dentro del grupo).

 

  1. Posible diálogo:

 

a) Una variante

 

-          ¿Creéis que existe una falta de compromiso a todos los niveles en nuestra sociedad?

-          ¿A qué se debe? – ¿alguna causa puede venir por no sentirnos los cristianos levadura en medio del mundo? ¿miedos a diluirnos...?

-          ¿Qué se puede o de debe hacer, desde el evangelio, para animar a un mayor compromiso en la sociedad y en la iglesia?

 

b) otra variante:

 

Si parece oportuno, después del gesto y los comentarios, puede haber un tiempo de silencio en el que cada uno analice cuál es su postura actual ante el o los compromisos que tiene adquiridos.

 

 

  1. Momento de oración.

 

  1. Lectura de un texto con mensaje. (Un lector)

 

Ocupa el último lugar

"En un encuentro comunitario, el Abad confesó con sencillez a los monjes: Cuando yo era adolescente, tenía la ambición de ser el primero en todo: quería ser el más guapo, el más listo, el más alto, el más rico, el más joven, el más bueno, el más sabio.

 

Pronto descubrí que esta ambición me quitaba la vida, pero no sabía qué hacer, porque veía que no es posible renunciar al ideal sin traicionarse y me parecía que ser el primero era, sin duda, el ideal.

 

Tardé mucho en comprender que el ideal está en ocupar el último puesto, que es el puesto del servicio y, por lo mismo, del amor. Esto dio un sentido nuevo a mi vida.

 

Ahora caigo en la cuenta de que pretender el último puesto es demasiado para mí, porque ese sitio se lo ha reservado el Señor, y él no lo cede, aunque sí lo comparte con quien se lo pide. Yo se lo pido, muy consciente de que no lo merezco, y me siento feliz. ¡Ahora, vivo!

 

SILENCIO

 

  1. Hay que ser levadura (Todos)

 

Hay que ser levadura en medio del mundo:

desde la sencillez de cada día,

desde el trabajo de cada hora,

desde la palabra que anima en cada instante.

 

Hay que ser levadura para que el mundo crea

que hay otros valores, otras realidades

por encima de las meramente materiales

que hacen felices a muchos hombres y mujeres

que ponen su confianza en Dios y en su palabra.

 

Hay que ser levadura y confiar en que Él pone lo demás

pone la fe en nuestro corazón, la confianza en nuestra vida,

la alegría muy adentro de nosotros mismos

para que sepamos que Él actúa por nosotros

y hace crecer en cada uno lo que parece

que es imposible ante los ojos de los demás.

 

Hay que ser levadura, pues muchas realidades y valores

no saldrán a la luz, ni crecerán solos.

Solo el que invierte sus talentos, es levadura

para las siguientes generaciones, el que hace crecer,

con la ayuda de Dios, que es el que pone la levadura en nuestro corazón.

 

  1. Lectura: Lc. 13, 20-21

 

  1. Reflexión y oración espontánea... Reflexionamos y pedimos cada uno lo que nos sugieren estos textos...

 

  1. Canto:       VEN Y SÍGUEME

 

TÚ, SEÑOR, ME LLAMAS,

TÚ, SEÑOR, ME DICES:

“VEN Y SÍGUEME”.

“VEN Y SÍGUEME”.

SEÑOR, CONTIGO IRÉ.

SEÑOR, CONTIGO IRÉ.

 

1.- Dejaré en la orilla mis redes,

cogeré el arado contigo, Señor:

guardaré mi puesto en tu senda,

sembraré tu palabra en mi pueblo,

y brotará, y crecerá.

 

SEÑOR, CONTIGO IRÉ.

SEÑOR, CONTIGO IRÉ.

 

2.- Dejaré mi hacienda y mis bienes,

donaré a mis hermanos mi tiempo y mi afán;

por mis obras, sabrán que tú vives,

con mi esfuerzo abriré nuevas sendas

de unidad y fraternidad.

 

SEÑOR, CONTIGO IRÉ.

SEÑOR, CONTIGO IRÉ.